La entrevista estuvo atravesada por el desgarro emocional, el dolor y el miedo. Valentín Yankelevich habló por primera vez en los medios de lo que le tocó vivir, un calvario por el que decidió pedirle ayuda a su abuelo, Gustavo Yankelevich y que hoy, con 23 años, se atreve a contarlo en público.
Valentín habló con Tatiana Schapiro, de Infobae y explicó por qué eligió este momento para contar públicamente la desgarradora situación familiar que le tocó atravesar: “Yo le pedí a mi abuelo que cuente lo que estaba pasando, y él justamente por querer proteger el proceso judicial me dijo que tenía que tener paciencia. Y también por mi hermana, ¿no? Ella se quedó con él, por Darío Giordano, y no queríamos que tuviera estas reacciones y estas situaciones de violencia con ella. Entonces, por muchos años callamos".
De acuerdo a las palabras de Valentín, los hechos de violencia física y psicológica que denuncia se dieron en su infancia… “Cuando yo tenía 10 o 9 años, empecé a sufrir violencia física y psicológica de parte de Darío. Mi hermano también. Era un dolor incomprensible. Realmente era un infierno vivir en esa casa. Las ocho horas que yo pasaba en el colegio eran las mejores ocho horas del día porque no volvía a mi casa. Yo sabía que volvía y se desataba el infierno. Sabía que no tenía escapatoria. Desde agarrarme de los pelos, llevarme por la escalera, pegarme, dejarme encerrado en el cuarto, traerme la comida cuatro horas después… fría, apoyarla en el piso”.
La manera de contarlo, el desgarro en sus palabras y aceptar las heridas no dejan de dolerle… “Era un infierno vivir en esa casa”. Valentín no llama papá a Darío Giordano y su hogar, después de la muerte de su madre vino de la mano de Gustavo Yankelevich, su abuelo y quien se hizo cargo de su tutoría, al igual que de su hermano Tomás.
