No cualquiera llega a cantar con Ricardo Arjona, no cualquiera es señalado para que muestre que está a la altura de un show con uno de los artistas más fuertes de las últimas décadas, pero ella sí. Eugenia Quevedo fue elegida para estar en el Movistar Arena junto al Guatemalteco y dejó su sello cordobés en el escenario… y un profundo descargo en sus redes.
Minutos después del show, Eugenia utilizó sus redes para expresar sus sensaciones, mostrando emoción y mucha angustia: “Les voy a ser sincera. La estoy pasando pésimo. Creo que hay cosas que todavía tengo que aprender y eso es: ‘controlar mis nervios’. Siempre me pasa en todos los shows, incluso cuando hemos estado con ‘El Queso’ en el Movistar, ustedes me han visto emocionada y demás. Es algo que no lo puedo controlar y es horrible”.
Eugenia no puede con sus emociones y la responsabilidad de estar a la par de un artista de la talla de Ricardo Arjona, como en este caso, y así lo expresaba: “Está bien, se siente superhumano, pero es horrible porque la paso pésimo y te juro que yo ni siquiera quiero llorar, pero tengo una angustia... porque digo ‘loco, no puede ser’. Me la paso estudiando, me la paso dándolo todo. Y, obviamente, esto lo comparto siempre con ustedes porque es muy angustiante, frustrante. Sentir que por ahí los nervios te juegan en contra y que no lo podés dar todo, que escuchás y decís: ‘Ay, no’”.
Nadie duda de la capacidad artística de Eugenia y mucho menos de su calidad como interprete, pero en estos grandes pasos que está dando en la carrera, le toca vivir esto y trabajar para no volver a pasar por lo mismo: “Sentir como esa frustración de decir: ‘Loco, no podía cantar de los nervios’. Es muy feo, te juro que es muy feo y como que necesito desahogarme... ya está, obviamente acá estoy, los estoy volviendo locos a todos, frustradísima.
Pero le faltaba un ítem más a su desahogo, un punto fundamental: “¿Saben qué necesito? Algo que a mí me trae mucha paz… abrazar a mi hija. Ay, voy a llorar. Te juro por Dios, esas cosas me traen mucha paz. Porque cuando me siento así, te juro que lo que más quiero es estar en mi casa y abrazar a mi niña y estar ahí con las chicas”.
