Puntual, amable y de una cercanía con el otro que implica también distancia. Gustavo Sofovich se sentó en el living de “Secretos Verdaderos” y mantuvo una charla cálida y honesta con Luis Ventura. Se mostró como es, porque de verdad, a él no le gustan las medias tintas.
En medio de las versiones, que él confirmó, sobre la biopic de su padre, Gerardo Sofovich, Gustavo habló de la fama: “Yo no trabajo para ser famoso. ¿Si tengo portación de apellido? Sí. Hace 11 años este apellido tendría que haber estado hecho mierda, pero sigue creciendo, porque yo heredé de mi viejo un apellido ilustre y enorme… y lo que pienso dejarles a mis dos hijos, es por lo menos, lo mismo que heredé de Gerardo, un apellido enorme, sin ninguna mancha”.
Gustavo no duda cuando habla de sus hijos, Tatiana e Ignacio, y de qué sienten ellos por él, como padre: “Que no te quepa la menor duda, mis dos hijos están totalmente orgullosos de su papá”. Inmediatamente surge la pregunta de Luis… ¿Hay gente que no te perdona que estés bien? Y el productor no solo asintió: “Siempre hay algún boludo… la verdad qué, si alguien no me perdona que esté bien, el problema es de él, no mío. Igual yo no trabajo para los otros. Yo trabajo para estar bien, porque quiero estar bien. Estoy reescribiendo mi historia para estar 6.0, estoy reversionando la película todos los días y viendo cuál es el mejor final”.
La historia de Gustavo tiene muchas vivencias, pero hoy, desde lo laboral, mantener la vigencia de “Polémica en el Bar” es uno de sus mayores desafíos y él explica qué significa seguir adelante con el emblemático ciclo: “Seguir adelante con ‘Polémica’ es mantener a Gerardo vivo. Igual ya aclaré que lo que hago hoy en día no lo hago por Gerardo, lo estoy haciendo por mí. Con Gerardo ya cumplí y voy a seguir cumpliendo toda la vida. Todo lo que se hace hoy es por mí y los chicos”.
Cerrando el tema de Gerardo y la intensa relación que tuvo con Gustavo, Vantura preguntó: ¿Sanaron diferencias? Y el productor contestó con una dura sinceridad: “Gerardo no era fácil y tenía un hijo que no se dejaba ayudar ni se dejaba cuidar… Gerardo siempre quiso lo mejor para mí y yo no hubiera logrado esto, sostener el estar bien con Gerardo vivo”.
